Nassau, Bahamas – 22 de abril de 2026. En el marco del Día de la Tierra, América Latina y el Caribe llegan a un momento decisivo para el futuro de la gobernanza ambiental: la cuarta Conferencia de las Partes (COP4) del Acuerdo de Escazú, que se celebra en Nassau, Bahamas. Esta coincidencia no es menor. En una región profundamente afectada por la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y el aumento de conflictos socioambientales, el llamado global a proteger el planeta encuentra en Escazú una herramienta concreta para hacerlo realidad.
A ocho años de su adopción, el Acuerdo de Escazú se consolida como el principal instrumento regional para garantizar los derechos de acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales, pilares fundamentales para una acción climática efectiva. Estos derechos no solo fortalecen la democracia ambiental, sino que también permiten mejorar la calidad de las políticas climáticas y prevenir conflictos, abusos y violaciones a los derechos humanos .
El contexto regional refuerza la urgencia. América Latina sigue siendo una de las regiones más peligrosas para quienes defienden el ambiente, y la implementación del Plan de Acción sobre Personas Defensoras se posiciona como un eje central de esta COP4. La protección de quienes cuidan y sostienen los territorios no es solo una cuestión de derechos humanos, sino una condición indispensable para avanzar en la sostenibilidad y la acción climática. Esta cobra una dimensión especialmente urgente cuando se considera el impacto diferenciado sobre mujeres indígenas, campesinas y afrodescendientes. Las mujeres defensoras enfrentan formas específicas de violencia que buscan deslegitimar su labor y neutralizar su liderazgo. La COP4 es una oportunidad para que los Estados Parte avancen en protocolos específicos con enfoque interseccional de género, y para que los Estados No Parte comprendan que ratificar Escazú también es una decisión para proteger la vida de las mujeres defensoras.
El Día de la Tierra también invita a reflexionar sobre el vínculo entre los compromisos climáticos y su implementación. En este sentido, el Acuerdo de Escazú adquiere un rol estratégico al habilitar condiciones esenciales como la transparencia, la rendición de cuentas y la participación efectiva de la sociedad civil. Sin estos elementos, los compromisos climáticos, incluidas las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), corren el riesgo de quedarse en el plano declarativo.
Asimismo, la COP4 representa una oportunidad clave para avanzar en mecanismos concretos como los Registros de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC), que permiten hacer visible la información ambiental y fortalecer el control social sobre las decisiones que impactan los territorios. Estos instrumentos reflejan cómo Escazú puede traducir principios en herramientas prácticas para la gestión ambiental.
Sin embargo, los desafíos persisten. La región enfrenta brechas importantes en la implementación del Acuerdo, incluyendo limitaciones en financiamiento, desigualdades en capacidades institucionales y obstáculos para garantizar una participación efectiva e inclusiva. El paso de los compromisos a la implementación real será la medida clave del éxito de esta COP4.
En este Día de la Tierra, la agenda de Escazú adquiere una relevancia renovada: no se trata solo de proteger el ambiente, sino de garantizar las condiciones para que las personas puedan defenderlo. La construcción de una gobernanza ambiental justa, transparente e inclusiva es hoy una de las principales respuestas frente a la crisis climática.
La COP4 del Acuerdo de Escazú marca así un punto de inflexión para la región: una oportunidad para avanzar hacia una acción climática basada en derechos, donde la protección de la vida, los territorios y quienes los defienden esté en el centro de las decisiones.
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CITAS DE ORGANIZACIONES QUE FORMAN PARTE DE CANLA
“La conmemoración del Día de la Tierra nos invita no solo a reflexionar, sino a reforzar nuestro compromiso desde cada uno de nuestros roles. Es fundamental continuar impulsando la veeduría y el seguimiento a los compromisos asumidos a nivel regional e internacional, especialmente en lo relacionado con la protección de los defensores ambientales. A medida que se acerca el horizonte de 2030, los plazos se vuelven más urgentes y nos recuerdan que no basta con celebrar, sino que debemos actuar con mayor determinación. En este camino, el papel de la sociedad civil es clave para garantizar el cumplimiento y la sostenibilidad de estas acciones.” Karol Sanabria Rodríguez, Ambiente y Sociedad, Colombia.
“En este Día de la Tierra, Escazú nos recuerda que no hay acción climática efectiva sin información, participación y justicia ambiental. La COP4 debe ser un punto de inflexión para avanzar de los compromisos a la implementación real, especialmente en la protección de personas defensoras y en el fortalecimiento de capacidades para que las comunidades puedan incidir en las decisiones que afectan sus territorios. Hoy más que nunca, implementar Escazú es también fortalecer una respuesta más justa y democrática frente a la crisis climática.” Cristian Flores Mamani, Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático – PBFCC
“Este Día de la Tierra nos encuentra en un momento de profundas tensiones: una crisis climática que se intensifica, una ley internacional cada vez más frágil y donde defender la tierra cuesta la vida. Escazú, que proviene del vocablo huetar Itzkatzu y significa «piedra de descanso, nos invita a pausar y reflexionar no basta con compromisos, necesitamos implementación que proteja a quienes sostienen los territorios y que transformen la forma en que tomamos decisiones climáticas. Sin participación efectiva y derechos humanos, no hay transición justa; sin protección a defensores, no hay futuro posible”. Dr. Isatis M. Cintrón Rodríguez, ACE Observatory, Puerto Rico
“El Día de la Tierra nos recuerda e inspira para para avanzar en la efectiva implementación de los Derechos de Acceso (a la información, participación pública y justicia) en asuntos ambientales, como herramientas para aterrizar el ideal de un Derecho Humano a un Medio Ambiente Sano y así lograr hacer de éste un mundo mejor, en donde la naturaleza es una prioridad de la cual se desprende todo, incluyendo la vida humana.” Juan Carlos Carrillo Fuentes, Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).
“El Acuerdo de Escazú es una herramienta fundamental para la acción climática ya que fortalece las condiciones institucionales necesarias para que esta sea informada y participativa, al mismo tiempo que refuerza las condiciones de transparencia y acceso a la información ambiental, indispensables para el diseño y el monitoreo de políticas climáticas, entre otras. Por esto, es muy importante que estas interacciones entre tratados sean visibilizadas y exigidas”. Constanza Dougnac, ONG FIMA- Chile
“Hoy es el Día de la Tierra, pero la tarea de proteger nuestro planeta es de cada día. Es en acciones de gobierno, por ejemplo en la implementación del Acuerdo de Escazú, que permite a la sociedad civil en América Latina tomar un rol activo en las decisiones ambientales que le afecta. Como cuidadanas y ciudadanos, tenemos que estar informadas/os y asegurar que las/os representantes electas/os tomen decisiones responsables, que garanticen el derecho a un medio ambiente sano, para nosotras/os, y las futuras generaciones”. Nathalie Mercier,Líder de Programas y Alianzas para América Latina y El Caribe, Christian Aid
“Hoy conmemoramos el Día de la Tierra, recordando que nuestra vida transcurre en este planeta que nos acoge y que también cobijó a nuestros ancestros. En ese sentido, es fundamental valorar a los pueblos que la han protegido durante siglos, a través de sus prácticas y formas de convivir con la naturaleza.
En el marco de la COP 4 del Acuerdo de Escazú, reafirmamos esta conmemoración y hacemos un llamado a la acción para que más países ratifiquen este tratado y se garantice su implementación efectiva. Es imprescindible asegurar el derecho a un ambiente sano, así como respetar y proteger a quienes defienden nuestro planeta”. Gianella Guillén, Derecho Ambiente y Recursos Naturales – Perú.
La protección de los territorios y de los ecosistemas que son críticos para la vida es fundamental en las actuales circunstancias de crisis climática global, más aún cuando el modelo económico imperante tiende a reemplazar el extractivismo de combustibles fósiles por el de minerales críticos. En este contexto de creciente voracidad por la apropiación de los territorios y de la naturaleza por parte de los actores económicos que impulsan el extractivismo, la rápida y efectiva implementación del Acuerdo de Escazú es más urgente que nunca. Resulta imprescindible detener la creciente criminalización de quienes defienden la vida, los territorios y los ecosistemas que la sustentan. Defender a los defensores ambientales también es defender la vida. Urge una pronta y efectiva implementación del Acuerdo de Escazú. Alejandro Alemán, coordinador, Climate Action Network Latin America.
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Climate Action Network Latinoamérica (CANLA) es el nodo regional de la red global Climate Action Network (CAN), que articula a más de 85 organizaciones miembros en 18 países de América Latina y el Caribe. CANLA trabaja para impulsar una acción climática justa, ambiciosa e inclusiva, promoviendo la participación de la sociedad civil en los procesos de toma de decisión, fortaleciendo capacidades y posicionando propuestas regionales en espacios internacionales como las Conferencias de las Partes (COP) y otros foros clave. Su labor integra enfoques de derechos humanos, equidad de género y justicia climática, con especial énfasis en la protección de comunidades y personas defensoras del ambiente.
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Kari Aguilera, Coordinadora de Comunicaciones de CANLA | ksaravia@canla.org