Es urgente eliminar gradualmente los combustibles fósiles para evitar un colapso climático desastroso. Pero hay un problema. Un mecanismo legal poco conocido pero poderoso está socavando la transición energética, al permitir que las empresas de combustibles fósiles demanden a los países que adopten medidas climáticas. Este mecanismo poco conocido se denomina “solución de controversias entre inversionistas y Estados” (ISDS, por sus siglas en inglés).
El ISDS es una disposición incluida en los tratados de libre comercio e inversión y otros acuerdos, que permite que los inversionistas extranjeros, incluidas las empresas de combustibles fósiles, demanden a los países por sus políticas climáticas, incluida
la eliminación gradual de los combustibles fósiles.
El ISDS está incluido en más de 2600 acuerdos comerciales y de inversión. Acogiéndose al ISDS, las empresas transnacionales pueden demandar por millones y miles de millones de dólares estadounidenses a los gobiernos ante tribunales privados y secretos. Algunas de esas demandas nunca se hacen públicas.
Este informe expone los problemas del ISDS, explora los orígenes coloniales de dicho régimen y propone que los Estados adopten medidas decisivas para prescindir del ISDS. La crisis ambiental planetaria y sus catastróficas consecuencias en los derechos humanos no admiten más demoras en la adopción de medidas efectivas para enfrentarlas.