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La UE firma el controvertido acuerdo UE-Mercosur, anteponiendo la geopolítica a las preocupaciones legales, la crisis climática en aumento, los agricultores y una amplia oposición

Bruselas, 17 de enero de 2026 — Hoy, la Unión Europea firmó el acuerdo comercial UE-Mercosur con los países del Mercosur en la capital de Paraguay. El Consejo de la UE adoptó el acuerdo comercial el 9 de enero con una estrecha mayoría, fallando por primera vez en apoyar un acuerdo comercial por unanimidad.

El acuerdo entrará ahora en su fase final y pasará al Parlamento Europeo, donde se espera una votación de ratificación a principios de 2026. 

Audrey Changoe, coordinadora de Política Comercial e Inversión en CAN Europa, afirma:

“La geopolítica se está usando como pretexto para sacar adelante este acuerdo, pero es neocolonialismo disfrazado. Los bienes de la UE de mayor valor se están exportando a Sudamérica, intensificando la desindustrialización y la pérdida de empleos allí, mientras condenan a Sudamérica al papel eterno de exportador de materias primas de bajo valor con enormes impactos ecológicos para la UE.” 

Antes de la firma, la Presidencia chipriota de la UE maniobró para asegurar que el acuerdo UE-Mercosur pudiera entrar en vigor si siquiera uno de los países del Mercosur ratificaba el acuerdo, sin esperar a que el Parlamento Europeo votará la ratificación de la UE. CAN Europa condena esta escandalosa medida como un juego político antidemocrático para sobrepasar los procesos habituales. 

Las controversias en torno al acuerdo son una larga lista: comercio de productos con muchas emisiones que agrava la crisis climática, preocupaciones democráticas y legales, creación de competencia desleal tanto para los agricultores europeos como latinoamericanos, intensificación de la deforestación y la apropiación de tierras, retorno de pesticidas ya prohibidos al mercado alimentario europeo, exclusión de los pueblos indígenas de la toma de decisiones y un impacto económico mínimo en la UE.

Laura Restrepo Alameda, responsable de incidencia en Climate Action Network América Latina, declaró:

“En lugar de apoyar una transición hacia una agricultura más sostenible y resiliente, el acuerdo corre el riesgo de reforzar un modelo agroindustrial basado en exportaciones de monocultivos a gran escala, pesticidas peligrosos y la concentración de poder en algunas corporaciones agroindustriales que han estado impulsando retrocesos medioambientales. La mayor corporación cárnica del mundo, la brasileña JBS, que se beneficiará enormemente de este acuerdo, ya tiene un historial de violaciones de derechos humanos y está involucrada en la deforestación ilegal.”

Para aliviar las preocupaciones de agricultores y ciudadanos, la UE ha presentado una nueva regulación sobre cláusulas de salvaguardia ‘reforzadas’ para productos agrícolas vinculadas al acuerdo UE-Mercosur. Muchos expertos y organizaciones de la sociedad civil advierten que el texto sobre las salvaguardas es demasiado débil y no cambia las medidas sobre deficiencias estructurales para el problema más amplio de los estándares de producción desiguales, incluidas las normas medioambientales y sanitarias. La otra cuestión es si los países del Mercosur aceptarán las nuevas salvaguardas ampliadas, ya que Paraguay ya ha expresado su oposición a tenerlas en cuenta. 

Changoe expresa:

“La aceptación por parte de la UE del acuerdo anti-climático con Trump junto con el acuerdo UE-Mercosur socava completamente la pretensión de seguridad económica estratégica y encierra a la UE en dependencias externas. Si la UE se toma en serio una cooperación comercial honesta y beneficiosa para todos con Sudamérica, debería invertir en fortalecer la cooperación internacional a través de instituciones multilaterales que actualmente están bajo presión y siendo erosionadas. Los acuerdos comerciales de lavado verde y dañinos para el clima, que los expertos legales consideran que incluso pueden violar la legislación de la UE, hacen poco para fomentar la igualdad de asociación, la cooperación genuina o la autonomía estratégica.”

Este miércoles, el Parlamento Europeo tiene previsto votar una moción para solicitar una opinión al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la compatibilidad del acuerdo UE-Mercosur con la legislación europea. Si la moción se aprueba, pospondría la ratificación del acuerdo por parte de la UE hasta que el tribunal haya emitido su opinión.

 Nota para los editores

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EU signs controversial EU-Mercosur deal, putting geopolitics over legal concerns, escalating climate crisis, farmers and wide opposition

Brussels, 17 January 2026 — Today, the European Union signed the EU-Mercosur trade agreement with Mercosur countries in the capital of Paraguay. The EU Council adopted the trade deal on 9 January with a thin majority, for the first time ever failing to back a trade agreement unanimously.

The deal will now enter its final phase and move on to the European Parliament, where a ratification vote is expected in early 2026. 

Audrey Changoe, Trade and Investment Policy Coordinator at CAN Europe, says: 

“Geopolitics are being used as a pretext to push this deal through, but it’s neocolonialism in disguise. Higher value EU goods are being exported to South America, intensifying deindustrialisation and job losses there, while condemning South America to the eternal role of exporter of low-value raw materials with massive ecological impacts to the EU.” 

Ahead of the signing, the Cypriot EU Presidency reportedly manoeuvred to ensure that the EU-Mercosur deal could enter into force if even one of the Mercosur countries ratified the agreement, without waiting for the European Parliament to vote on the EU’s ratification. CAN Europe condemns this outrageous move as an anti-democratic political game to overstep the usual processes. 

The controversies around the deal are a long list: trade of emissions-heavy products escalating the climate crisis, democratic and legal concerns, creating unfair competition both for European and Latin American farmers, intensifying deforestation and land grabbing, bringing already banned pesticides back to the European food market, excluding Indigenous Peoples from the decision-making and having minimal economic impact in the EU.

Laura Restrepo Alameda, Advocacy Officer at Climate Action Network Latin America, said:

“Rather than supporting a transition to more sustainable, resilient agriculture, the deal risks reinforcing an agribusiness model based on exports of large-scale monocultures, dangerous pesticides and the concentration of power in a few agribusiness corporations who have been pushing for environmental rollbacks. The world’s biggest meat corporation, the Brazilian JBS, which will benefit greatly from this deal, already has a track record of human rights violations and is engaged in illegal deforestation.”

To ease concerns from farmers and citizens, the EU has put forward a new regulation on ‘reinforced’ safeguard clauses for agricultural products linked to the EU-Mercosur deal. Many experts and civil society organisations warn that the text on the safeguards is too weak and doesn’t change the measures on structural shortcomings to the broader issue of uneven production standards, including environmental and health rules. The other question is whether Mercosur countries will accept the new extended safeguards, as Paraguay has already expressed its opposition to taking them into account. 

Changoe says:

“The EU’s acceptance of Trump’s tariff dictates alongside the EU-Mercosur deal completely undercuts the claim to strategic economic security and locks the EU deeper into external dependencies. If the EU is serious about honest and win-win trade cooperation with South America, it should invest in strengthening international cooperation through multilateral institutions that are currently under strain and being eroded. Climate-damaging and greenwashed trade deals, which legal experts say may even violate EU law, do little to foster equal partnership, genuine cooperation or strategic autonomy.”

This Wednesday, the European Parliament is scheduled to vote on a motion to request an opinion from the European Court of Justice on the EU-Mercosur deal’s compatibility with EU law. If the motion passes, it would postpone the EU’s ratification of the agreement until the court has given its opinion.

For more information and media requests:

Jani Savolainen, Senior Communications Coordinator, jani.savolainen@caneurope.org, +358 504667831
Interviews available in EN, FR, ES, NL, PT, DE

Note to editors

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